Será uno de los grandes protagonistas del próximo mercado invernal, porque los grandes clubes de Europa tratarán de ficharlo.
Chelsea, Manchester City y Real Madrid han sido hasta ahora los principales admiradores de Radamel Falcao, que sigue siendo un firme candidato a cambiar de aires durante el mercado invernal. Porque el Atlético de Madrid no puede competir con el potencial económico de estas escuadras.
El colombiano tiene una cláusula de rescisión de 60 M€, una cantidad elevada pero no desorbitada si tenemos en cuenta la gran cantidad de goles que asegura su presencia en un equipo de primer nivel. Por ese motivo, los clubes anteriormente mencionados son firmes candidatos a ficharlo, ya que pueden afrontar un gasto de esta entidad.
El diario As añade a estos equipos al Paris Saint Germain, que en las últimas horas también se habría sumado a la puja para intentar hacerse con los servicios del goleador. El equipo francés ya tentó al ariete el pasado verano, y ahora, con un proyecto cada vez más grande, pretende volver a por él, tal y como explica el citado medio.
Militar en el lejano Dnipro no ha impedido que el talentoso Yevhen Konoplyanka se convierta en protagonista de una reñida batalla que enreda a tres grandes conjuntos de la Premier League.
Manchester United, Chelsea y Arsenal han comenzado, según relata talkSPORT, la que se prevé reñida puja para hacerse con los servicios de Yevhen Konoplyanka, futbolista que acaba de cerrar su quinta temporada con la primera plantilla del Dnipro (99 partidos, 19 goles).
Comparado con el mismísimoLeo Messipor su habilidad, movilidad y eficaz golpeo de balón, el extremo ucraniano se ha mostrado dispuesto a probar fortuna en un torneo más exigente, pero aún está por ver si los acaudalados propietarios del club permiten la fuga de uno de sus principales activos.
Cuestiones monetarias al margen, es habitual que los conjuntos ucranianos no suelan facilitar la marcha de sus talentos. De hecho, de los actuales integrantes del combinado nacional sub 23, sólo tres militan en escuadras extranjeras.
Por sus cualidades, Konoplyanka encajaría perfectamente en cualquiera de sus pretendientes, aunque la llegada del belga Eden Hazard y la probable contratación del brasileño Hulk señalan al Chelsea como la alternativa menos fiable.
Bayern Munich anunció que el delantero peruano Claudio Pizarro regresó al club en una transferencia gratuita, después de cuatro temporadas en las filas del Werder Bremen (29 partidos, 18 goles een la última campaña). Pizarro es el nuevo atacante como recambio de Ivica Olic, fichado por el Wolfsburgo.
De este modo, el que ya fuera jugador del cuadro bávaro durante seis temporadas, ya ha firmado el nuevo contrato que le unirá a los de Jupp Heynckes, afirmando que "En lo personal me siento muy bien, es uno de los clubes más grandes y jugué mucho tiempo ahí".
El futbolista de 33 años llega con la carta de libertad bajo el brazo y reconoció como "Uno de los factores por los que tomé la decisión es que voy a tener la posibilidad de ganar títulos importantes. Tengo algunas cosas que demostrar en mi carrera y la Champions es una de ellas".
Claudio Pizarro es ese gran fichaje con el que los 'Bávaros' pretenden dar un golpe de autoridad en el fútbol alemán e intentar conquistar alguna de las tres competiciones que este año no pudieron ganar.
Para muchos, el goleador peruano no sería el fichaje ideal para un club como el Bayern Múnich. Un equipo que dejó grandes sensaciones en la Champions League y que además de jugar la final, logró eliminar a un gigante como el Real Madrid.
Sin embargo, el fichaje del ex delantero del Werder Bremen supondría una incorporación de lujo a corto plazo para el equipo de Heynckes.
Con 33 años de edad, Claudio Pizarro ha rendido a un nivel muy alto en la Bundesliga y se consolidó como el mejor latino que ha pasado por el fútbol alemán. El 'Bombardero' marcó 19 goles en la campaña que recién acaba de terminar, siendo el mejor jugador en las filas del Werder Bremen.
Más allá del alto kilometraje de este goleador, para el Bayern Múnich podría ser una buena opción en el futuro inmediato. No perdería tiempo en adaptarse, conoce de pies a cabeza el fútbol alemán y ya sabe lo que es vestir la camiseta de este gigante. Eso sin dejar de mencionar la ganga que sería el fichaje del peruano al estar sin equipo.
Pizarro es un delantero que tiene un excelente juego aéreo. Remate muy bien de cabeza y no es torpe con los pies. Dichas características encajan con el perfil que busca el Bayern, un equipo que explota las bandas por medio de Ribéry y Robben para buscar mediante el juego aéreo a su delantero centro. El técnico jugaría alternando a Pizarro y Gómez para mantener la frescura en el ataque, incluso podría atreverse a jugar con ambos en la delantera.
El Bayern Múnich logró anotar un total de 115 goles en la temporada 2011-2012. Una cifra que habla muy bien del ataque del equipo 'Bávaro'. Con Pizarro en la plantilla, seguramente esos registros ofensivos podrían mantenerse o incluso superarse. Un conocedor del fútbol europeo y al que todavía le quedan, al menos, dos o tres años de buen fútbol.
Las fortalezas de este goleador le hacen el delantero ideal del fútbol alemán. Pizarro quiere cerrar su carrera en el Bayern Múnich, donde militó durante 6 temporadas y anotó un total de 100 goles. Su fichaje no supone riesgo alguno para este gigante de la Bundesliga y de Europa, siempre y cuando su contrato no sea mayor a dos años.
Pizarro es la cuarta incorporación del Bayern, subcampeón de Europa, para la temporada venidera tras Xherdan Shaqiri, Dante y Tom Starke en su intento por acabar con el reinado del Borussia Dortmund. "Estamos contentos por haber podido fichar a un delantero con experiencia internacional y muy peligroso de cara a puerta como Claudio Pizarro", indicó Christian Nerlinger, director deportivo del club bávaro
Puede que el fútbol del Chelsea no enamore y que el Bayern haya puesto mucho de su parte para perder esta final pero un futbolista de la trayectoria de Didier Drogba merecía una noche como ésta. Grande, muy grande la puesta en escena del marfileño en el partido de su vida, porque a sus 34 años difícilmente iba a vivir un encuentro de esta trascendencia emocional y mediática.
El marfileño pudo haber sido recordado como el gran villano. Lo salvaron Petr Cech y Arjen Robben, que difícilmente se quitará el estigma de jugador de partidos chicos.
Por Martin del Palacio Langer
En el fútbol como en la vida, la suerte está enormemente menospreciada. Se cree que, para que alguien tenga éxito, debe haber una razón, algo tangible. “El campeón siempre lo merece”, reza un dicho, y si alguien se niega a aceptarlo, se le acusa de envidioso o malagradecido. Para cada éxito o fracaso, tiene que haber una explicación táctica o psicológica. El resultado llegó porque tal técnico fue mejor, o porque tal jugador falló a la hora buena.
Sin embargo, el azar existe, y no sólo eso, sino que suele ser determinante en el resultado de un partido de fútbol. Un mal rebote, una pelota que rebotó en el poste y después unos centímetros delante de la línea. Un error arbitral. Hay tantas cosas fuera de nuestro control que pueden incidir en un partido que a veces vale la pena preguntarse hasta dónde tienen verdadera influencia los técnicos o los jugadores.
Porque, además, son éstos, mucho más que los aficionados, los que suelen reconocer la influencia del azar en sus triunfos o derrotas. Sólo basta leer las declaraciones de algunos de los protagonistas del partido de ayer. Fernando Torres: “Hoy hemos tenido la suerte que le faltó al Bayern”. Roberto di Matteo: “El Bayern jugó bien y tuvo más ocasiones. Cuando se llega a los penaltis es una lotería y hemos tenido más suerte”. Uli Hoeness: “El partido fue una locura desde el comienzo hasta el final, todo hablaba a favor de nosotros y perdimos, no tengo palabras”.
Nadie encarna más el valor de la fortuna que Didier Drogba. El marfileño será recordado, sin duda, como el jugador de esta Champions. Autor del gol ante el Barcelona en el partido de ida de las semifinales, del cabezazo del empate ante el Bayern, y del penal decisivo. Pero, si los vientos del azar hubieran soplado en otra dirección, bien podría haber sido el gran villano. Dos veces cometió penaltis infantiles que hubieran cambiado la historia. Y en ambas, dos de los mejores jugadores del mundo, Lionel Messi y Arjen Robben, erraron disparos que podían haber enterrado al Chelsea.
En buena medida sus fallas tuvieron que ver con un excelente Cech, del que no sería descabellado afirmar que tuvo muchos mayores merecimientos que Drogba para ser considerado la estrella del torneo. El checo lo detuvo todo, e incluso cuando no lo hizo, fue suficiente para intimidar a Messi y Schweinsteiger, que al tratar de superar sus largos brazos, exageraron en la colocación de sus disparos. Y aun así, a pesar de todo, a Petr lo ayudó la fortuna. Hasta seis veces la pelota golpeó los postes Blues en los tres últimos partidos. Un centímetro más o menos, y la historia hubiera sido distinta.
Del otro lado, el gran villano es Arjen Robben, por su penal fallado y porque no pesó. Para siempre le quedará el estigma de ser un jugador de partidos chicos. Y, con un poco de suerte, el destino lo hubiera recordado de otra manera. El holandés jugó un partidazo en la vuelta de las semifinales ante el Real Madrid, donde marcó desde los 11 pasos. También anotó desde el punto de penalti en la final ante el Dortmund, en la que su equipo fue borrado de la cancha, pero él lo hizo bastante bien. Pero eso está en el pasado. La historia suele ser dura con los perdedores y, salvo milagro en la Euro, Arjen difícilmente pueda escapar de la etiqueta que lo persigue ahora a todas partes.
El ser humano tiende a buscar explicaciones, porque pensar que todos estamos sujetos a aspectos externos puede ser aterrador. Algunos, pocos, como Juan Manuel Lillo, dicen totalmente lo contrario. “Lo importante es el proceso”, menciona el técnico, “porque los resultados nunca dependen de ti”. Quizá tengan razón. El Chelsea no es un campeón merecido. Fue superado tres veces en tres partidos. Tuvo muchísima suerte y ganó en buena medida por eso. Pero, ¿a quién le importa? La historia recuerda a los campeones. Y, afortunados o no, son los Cech, Drogba, Lampard y compañía quienes tendrán una medalla para enmarcar en sus casas.
Penaltis: 1-0 (Lahm marca), 1-0 (Mata lanza y Neuer para), 2-0 (Gómez lanza y marca), 2-1 (David Luiz lanza y marca), 3-1 (Neuer lanza y marca), 3-2 (Lampard lanza y marca), 3-2 (Olic lanza y Cech para), 3-3 (Cole lanza y marca), 3-3 (Schweinsteiger lanza contra el poste), 3-4 (Drogba lanza y marca).
Arbitro: Pedro Proenca (Portugal) amonestó a Schweinsteiger, Cole, David Luiz, Drogba y Torres
Incidencias: final de la Liga de Campeones disputada en la Allianz Arena de Múnich ante 62.500 espectadores (lleno).
En Inglaterra aseguran que Roman Abramovich quiere al delantero colombiano para la temporada 2012/2013. 'El Niño' vería con buenos el hecho de regresar al Atlético de Madrid.
Nos espera un medio año muy movido en torno a Chelsea y Atlético de Madrid. El club inglés deberá invertir un gran dinero para llevar a cabo un relevo generacional que garantice la estabilidad de un equipo campeón que, sin embargo, pasa por momentos difíciles. En el Calderón, mientras tanto, buscarán un crecimiento sostenido rodeándose de cracks y renovación constante.
En medio de todo aparecerán Fernando Torres y Radamel Falcao. El intercambio de delanteros podría realizarse al finalizar la temporada (medio año). Ahora, y viendo lo que llega desde Inglaterra, nos damos cuenta que todas las piezas encajan.
"Falcao está de paso en el Atlético. La solución a su marcha tiene nombre: Fernando Torres"
Según publica Daily Star, Roman Abramovich quiere a Falcao para la temporada 2012/2013, mientras que Fernando Torres, infeliz en Stamford Bridge, estaría encantado con la posibilidad de regresar a la que fue su casa durante tantos años.
El Niño, no ha logrado triunfar en Londres. No ha ofrecido un rendimiento aceptable, aunque también es cierto que la filosofía de Villas-Boas y el pobre juego del Chelsea no le permiten demostrar todo su potencial, algo que sí logramos ver cuando vestía la camiseta del Liverpool.
Falcao, por su parte, triunfa en el Atlético de Madrid. Precisamente por eso, su salida a un gran club europeo parece cada día más cercana. El Calderón es un trampolín de lujo para dar un salto casi definitivo en su carrera. En Stamford Bridge ya abren la puerta a su posible llegada.
Hay posibilidades reales de poder ver el trueque llevándose a cabo? Sí. Las situaciones de ambos jugadores y las necesidades sentimentales y económicas de Chelsea y Atlético invitan a pensar en que la operación vea la luz verde.
El problema, como siempre, estará en el hecho de ver cuántos equipos preguntan por Torres y Falcao. Además, en Londres y Madrid deberán planificar la nueva campaña y ver qué jugadores se ajustan a proyecto/necesidades, por lo que, de momento, habrá que esperar.
La imagen pública de José Mourinho, que se autodefinió como The Special One, es de sobras conocida. Polémico, directo, sin miedo a la confrontación personal. Sin embargo, quien ha trabajado con él sabe que gran parte de sus declaraciones son una pequeña representación. O, en otras palabras y utilizando una expresión acuñada por el propio entrenador, “teatro, y del bueno”. Así lo cree José Marinho. Periodista portugués y autor del libro ‘Mourinho, vencedor nato’, José explica porque el técnico del Real Madrid se muestra a menudo tan beligerante en sus comparecencias ante la prensa: “Todo lo que José Mourinho comunica está pensado para aventajar al rival. Por esta razón, muchas veces opta por una estrategia de confrontación con el rival. Cree que es beneficioso para sus equipos. Hace tiempo descubrió que, si quitaba presión a sus jugadores y la desviaba hacia su persona, en muchas ocasiones conseguía aumentar el rendimiento de su plantel”.
La conclusión es obvia: el entrenador del Real Madrid no es la persona que aparenta ser cuando hace una declaración pública. Así pues, ¿cómo es el auténtico José Mourinho? “Coincidí con él en su primera experiencia seria como entrenador principal, en el Benfica”. Quién habla es el también ex jugador de Betis y Tenerife Sebastián Cruzado Fernández, más conocido como Chano. El antiguo jugador andaluz recuerda sobre todo “su cercanía con el futbolista. Hay entrenadores que prefieren guardar las distancias, pero no era su caso. En los pocos meses que estuvo en el vestuario del Estadio da Luz consiguió crear un buen ambiente. No puedo decir que todo el plantel estuviera satisfecho con él, porque no todo el mundo podía jugar. Aún así, guardo muy buen recuerdo de él a nivel personal”.
Reflexiones similares a las de Chano son muy habituales entre la inmensa mayoría de jugadores que han sido dirigidos por Mourinho. Materazzi ha dicho de él que es “inimitable, un auténtico número uno”. Frank Lampard, quien compartió durante cuatro campañas y media vestuario con el luso, también declaró cuando tuvo que enfrentarse a él: “Respeto a José más que a ningún otro entrenador por todo lo que hizo por mí”. Dos claros ejemplos de una larga lista de alabanzas.
Marinho, quien conoce personalmente al ex entrenador de Chelsea, tiene claro el porqué sus pupilos suelen hablar tan bien de él. “Mourinho siempre es justo con sus jugadores. Es cariñoso con ellos cuando debe serlo y también es duro cuando las circunstancias lo requieren. Así consigue crear una relación en la que los futbolistas le reconocen la autoridad, saben que las decisiones que toma son por el bien del futbolista y de la plantilla”, relata el periodista portugués.
La historia de Maniche
Hay una historia que ilustra muy bien está forma de ganarse a sus futbolistas. En sus primeros días como preparador del Benfica castigó a uno de sus jugadores porque no estaba entrenando con el esfuerzo necesario. Poco después, le entregó el brazalete de capitán al ver que su actitud había dado un giro de 180 grados. Aquel hombre era Maniche, un futbolista que sólo ha sacado lo mejor de sí mismo cuando ha estado a las órdenes de The Special One.
Según las personas que han tratado con él en el ámbito profesional, es este don por las relaciones humanas el que marca la diferencia, el que hace de Mourinho un entrenador de clase mundial. Obviamente, en el aspecto táctico, el luso también es un auténtico maestro. Sólo es necesario repasar los dos últimos partidos contra el Barcelona para descubrir que ha sido capaz de encontrar aquello que decenas de técnicos no han podido, un antídoto útil y duradero contra el juego de los azulgrana.
Mourinho, quizás porque siendo un adolescente ejerció de ojeador para su padre, es un excelente analista táctico. Disecciona al mínimo detalle el juego de sus rivales y sabe encontrar sus puntos más debiles. En paralelo, aplica la misma obsesión al crear el sistema táctico más conveniente para el plantel que tiene a sus órdenes. Sólo es necesario observar a uno de sus equipos para darse cuenta de ello. De este modo puede un entrenador mantenerse imbatido en casa durante más 150 partidos de liga. En palabras de Deco, jugador con quien coincidió en el Oporto, “Mourinho es fantástico analizando a los rivales y decidiendo como jugar ante ellos”.
Lejos del mundo del fútbol, en el ámbito privado, su imagen todavía contrasta más con la del hombre que vemos a través de la televisión. “Mourinho es una persona encantadora, y no lo digo porque sea su amigo”, explica José Marinho. El comentarista de la televisión lusa Sport TV define al hombre con el que prácticamente comparte nombre de la siguiente manera: “Cualquier persona que trate con él descubrirá un hombre agradable, extrañamente tímido y sobre todo, muy respetuoso. Además, pienso que tiene una virtud que consigue trasladar muy bien al mundo del fútbol: es leal con los amigos, con las personas. Tiene un carácter formidable”. Una descripción que, sin duda, llamará la atención de todos aquellos que conocen a José Mourinho a través de las ruedas de Prensa y las entrevistas a pie de campo.
Con la marcha de Torres, Anfield dice casi adiós a una etapa que ha acogido a 25 jugadores y técnicos españoles desde 2004 Durante algunos años, cuando en las competiciones europeas los equipos españoles habían sido eliminados, los aficionados españoles al fútbol apoyaban a un equipo inglés: el Liverpool. De hecho, el triunfo de los reds en la Liga de Campeones de 2005 se sintió en España casi como un triunfo propio. ¿El motivo? Que Anfield se llenó a partir de 2004 de futbolistas y técnicos españoles. Una época que casi ha terminado con la salida de Fernando Torres del club y que deja a Reina, al joven Pacheco (entre el filial y el primer equipo) y al fisioterapeuta Iván Ortega como únicos españoles en el club. La etapa del 'Spanish Liverpool', como se denominó a ese equipo, comenzó en junio de 2004, cuando la directiva del club contrató a Rafa Benítez como entrenador. El técnico madrileño había triunfado con el Valencia -ganó dos Ligas y una Copa de la UEFA entre 2001 y 2004- y su metódica forma de ver el fútbol llamó la atención en Liverpool. Con Benítez llegó a Anfield un buen grupo de futbolistas españoles: Xabi Alonso, que venía de la Real Sociedad, Luis García, que hasta entonces militaba en el Barcelona, Antonio Núñez, del Real Madrid, y Josemi, que se desempeñaba en el Málaga. A ese grupo se sumó en el invierno de 2004 Morientes, que estaba en el Madrid. A todos esos futbolistas se unieron en ese año y los siguientes los españoles que formaron el cuerpo técnico: los preparadores físicos Pako Aiestaran, Paco de Miguel, Eduardo Parra y Gonzalo Rodríguez; los entrenadores de porteros Xavi Valero y José Manuel Ochotorena; Antonio Gómez, entrenador del equipo reserva; el recuperador Gerard Nus; el director de la cantera Pep Segura; los fisioterapeutas Félix Fernández y Iván Ortega y el jefe de ojeadores, Eduardo Maciá. También comenzaron a llegar varios juveniles.
El desembarco español en Anfield empezó con buen pie: en 2005 ganaron la Liga de Campeones, un título que se le resistía al Liverpool desde 1984. Pocos meses después lograron la Supercopa de Europa.
En el verano de 2005, el 'Spanish Liverpool' se reforzó con el fichaje del portero Reina, que jugaba hasta entonces en el Villarreal. Salieron del equipo, sin embargo, Josemi y Núñez, que no habían logrado hacerse con un sitio en el once. Esa temporada, los de Rafa Benítez lograron otros dos títulos, aunque no de tanto renombre como los de la temporada anterior: la Copa de Inglaterra y la Community Shield.
En 2006 abandonó el club Morientes, pero la apuesta les había salido tan bien a los de Anfield que en el verano de 2007 decidieron reforzar la plantilla con más jugadores españoles: llegó Fernando Torres -a cambio pagaron 36 millones de euros más Luis García al Atlético-, Arbeloa, del Deportivo, y Riera, del Espanyol.
Pese a la llegada de esos jugadores, la buena racha de los reds se cortó a partir de entonces, y el Liverpool no conseguiría ganar más títulos, una de las razones principales por las que Torres ha abandonado el equipo ahora.
El 'Spanish Liverpool' comenzó a tambalearse en el verano de 2009, cuando Xabi Alonso y Arbeloa se fueron al Real Madrid y Riera al Olympiacos tras tener algunos roces con Benítez. El joven Mikel San José también se fue, este al Athletic. El equipo se acabó de deshacer el verano pasado, cuando el propio Benítez salió rumbo al Inter de Milán. Para entonces, muchos preparadores y técnicos habían abandonado Anfield, la mayoría para volver a España. Antonio Gómez, por ejemplo, probó suerte esta temporada como entrenador del Valladolid, en Segunda, pero fue destituido a finales de noviembre.
Con la salida de Torres, Anfield dice adiós casi definitivamente al 'Spanish Liverpool', aunque aún queden sus reminiscencias con Reina, Pacheco e Iván Ortega.
Neymar bromea y se ríe como un muchacho de 18 años, pero no siempre habla como si lo fuese. Y es comprensible, porque, aunque todavía está en el inicio de su carrera, el delantero del Santos ya se ha dado cuenta de los riesgos que comporta dejar cada respuesta únicamente en manos de su espontaneidad, y es consciente de las consecuencias que tiene todo cuanto dice.En tan solo unos meses, su mundo ha cambiado por completo. La condición de promesa que entusiasma en Brasil y en el exterior, con la que convive desde la infancia, es una cosa, y otra muy distinta es convertirse en el máximo goleador del club que ha encandilado a todo el país y conquistado dos títulos, la nueva gran esperanza de la selección brasileña para la Copa Mundial de la FIFA 2014, un jovencísimo futbolista por quien equipos como el Chelsea están dispuestos a desembolsar decenas de millones de euros, un ídolo que llama la atención como celebridad y no solo como deportista.
Su fútbol deslumbrante y los 43 goles anotados en 53 partidos le han traído la fama y el éxito, pero, inevitablemente, también una lista de polémicas, encabezada por la dimisión del entrenador Dorival Júnior, que se produjo tras un desencuentro con el atacante. Todo esto ha marcado el 2010 de Neymar. Un año que él mismo define como “inolvidable” y que trata de explicar un poco más en esta entrevista
Neymar, ¿considera que este ha sido un año decisivo para su carrera? Creo que sí. Ha sido un año de muchas alegrías, en el que he dejado de ser el Neymar de la temporada pasada, que era promesa, sucesor, y se ha convertido en realidad.
Dentro del campo, ¿cuál ha sido la principal evolución que ha experimentado en 2010? Pienso que se ha desarrollado todo: mi estilo de juego, la fuerza… He conseguido aumentar en 2010 lo que tenía en 2009, y eso se refleja incluso en el número de goles que he marcado, por ejemplo.
¿Y fuera de la cancha? Este año he tenido varias experiencias que me han ayudado mucho: no solo dentro del campo, sino también fuera. Así que creo que ha sido un año extraordinario en mi vida, que no olvidaré nunca. He aprendido mucho y he conseguido convertirme en el Neymar que soy ahora.
¿Cuáles de esas experiencias le han ayudado más? Mire, he tenido momentos difíciles, que siempre nos ayudan más que los momentos victoriosos. Incluso el episodio con Dorival, por ejemplo: fue una experiencia que acabó siendo muy buena, en la que yo aprendí mucho, y que espero que no se repita jamás.
¿Considera que después de aquello es usted una persona mejor? Ah, no creo que sea una persona mejor… No creo que haya cambiado, sigo siendo el mismo, solo conseguí aprender más cosas. Eso hizo que ahora esté más preparado para afrontar no solo una situación así, sino todo en la vida.
¿Y ese periodo de dudas acerca de si aceptar o no la propuesta para jugar en el Chelsea? También fue una experiencia buena para mí, haber dicho no a Europa y optar por quedarme en el Santos. No supuso una decisión fácil. Fue complicado. Resultó difícil decidirlo, pero no me arrepiento. Creo que tomé la decisión correcta, junto con mi familia, y estoy muy feliz con ella.
¿Cree que su decisión puede acabar sirviendo de ejemplo para otros jugadores jóvenes que se hallen en una situación parecida? Pienso que sí. Tal vez pueda servir como ejemplo a los chicos, y empiecen a dar más valor al hecho de quedarse algún tiempo más en un club brasileño.
Ha mencionado su desarrollo físico este año. ¿Qué tipo de trabajo ha llevado a cabo? Ya estábamos haciendo un trabajo de musculación desde hacía algún tiempo, en la academia, aquí en el Santos. Así que eso, con el tiempo, me ha ido dando más fuerza, más masa, y este año incluso he ganado peso en relación al anterior. Y es importante que hagamos ese trabajo con precaución, para no perder la velocidad, lo que no creo que suceda, porque también tengo un biotipo medio delgado.
Robinho, un futbolista de estilo parecido al suyo, era un ejemplo cuando usted estaba en las categorías inferiores y él en el primer equipo del Santos. ¿Ahora ya se puede decir que usted ejerce esa función de referencia para los canteranos? (Risas) Es estupendo, ¿no? Mi papel se ha invertido: mi ídolo era Robinho, y ahora creo que ya soy yo un ídolo para los jugadores de las categorías inferiores. Me alegra mucho tener seguidores, que haya alguien que me trate como un ídolo, me siento muy halagado. Es algo que me llena de orgullo. Es un sueño que buscaba y que, gracias a Dios, he conquistado con mucho trabajo.
¿Pero sigue observando claramente potencial para crecer como jugador? Claro, y más aún con la edad que tengo. Todos los días se aprende un poco más, como futbolista y como persona a la vez.
Y, sabiendo eso, ¿cómo recibe una declaración como la de Muricy Ramalho, un entrenador notoriamente exigente, que dice que usted es imposible de marcar, que es el mejor jugador de Brasil? Dios mío, me deja… ni siquiera puedo expresar lo que siento al escuchar algo así de una persona como Muricy, por ejemplo, que es un gran técnico, ganador, y que ha trabajado con tantos grandes jugadores. No sé ni qué decir sobre eso. Es un sueño que buscaba, y me siento feliz al escuchar a gente como él decir todo eso de mí.
El Santos del primer semestre jugaba de una forma muy ofensiva, con usted, Robinho y André en punta. Y, para ello, usted colaboraba en los marcajes en el centro del campo cuando el equipo perdía en balón, algo poco común en un delantero joven. ¿Dónde aprendió la importancia de eso? Bueno, lo que pasa es que aquella formación táctica lo exigía, y tanto a mí como a Robinho nos gustaba jugar ahí, y bajar al mediocampo y ayudar también a los defensores, igual que ahora en la Seleção. Defendíamos todos y, a la hora de atacar, como nuestro equipo era muy rápido, conseguíamos deshacernos de los adversarios y crear ocasiones de gol.
Usted ha formado parte de los planes de Mano Menezes en la selección absoluta, pero ahora le aguarda un reto con la sub-20, el Sudamericano Sub-20. ¿Cuál es la motivación de jugar un torneo de categorías de base para alguien que ya acumula tantos éxitos como profesional? La motivación debe ser la misma, al fin y al cabo estamos hablando de la camiseta de la selección brasileña, así que no importa si es sub-15, sub-17 o sub-20: son los colores de la Seleção, y cuando uno los viste tiene que honrarlos y sentir orgullo patrio. Tengo muchísimas ganas de jugar con la sub-20.
¿Y que el torneo sirva de fase de clasificación para los Juegos Olímpicos es una razón más? Claro, es otro factor. Me acuerdo de ver las Olimpiadas por televisión hasta hace poco, y ahora es fantástico tener la oportunidad de conducir a Brasil a un torneo olímpico. Sería maravilloso empezar el currículo con una medalla.
Este año se ha hablado mucho de Neymar en Brasil, y eso genera una presión grande. ¿No tiene la sensación de que a veces mucha gente, al juzgar su fútbol y sus reacciones, se olvida de que usted solo tiene 18 años? No, no... No creo. Está siendo tranquilo. Lo estoy llevando bien, estoy llevando todo bien. A pesar de ser joven, ya estoy acostumbrado. Es el fútbol, no hay nada que hacer, va unido a la presión. Todo jugador tiene que hacerle frente, y conmigo no tendría por qué ser distinto. Consigo salir bien, sí.
Y 2010 estuvo marcado además por la candidatura de un gol suyo al Premio Puskás de la FIFA. ¿Cree que ese ha podido ser su tanto más bonito del año? También está aquel contra el Naviraiense, pero pienso que, por la situación del partido, el gol contra el Santo André es el más bonito que he conseguido hacer este año, sí. Me alegra mucho estar participando. Y también aprovecho para agradecer que lo eligiesen, ¿no? Creo que está entre los más bonitos de todos los que he marcado