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martes, 14 de enero de 2014

Lo que hay detrás del Balon de Oro. Contradicciones

Aunque el reconocimiento para el portugués Cristiano Ronaldo era esperado y merecido, el Balón de Oro entregado este lunes en Zurich no aquieta los señalamientos de quienes cuestionan los métodos y criterios de selección.

Ronaldo, de la selección de Portugal y del Real Madrid, ganó el Balón de Oro masculino y superó a Lionel Messi, de Argentina y Barcelona, y Frank Ribéry, de Francia y Bayern Munich.
 
La distinción al futbolista portugués era un secreto a voces entre los allegados a la organización rectora del fútbol internacional y también de la revista francesa France Football, cuyos corresponsales participan en la votación, junto a seleccionadores y capitanes de equipos nacionales.

Pelé, tres veces campeón del mundo con Brasil, recibió un Balón de Oro Honorífico, por su trayectoria ejemplar dentro y fuera de los campos de juego. Él fue encargado de dar a conocer al ganador de la distinción masculina, quien agradeció con lágrimas en los ojos.
 
El premio al futbolista portugués fue merecido, pero las espectaculares cifras que tiene CR7 y que permiten afirmar que cualquiera de los candidatos merecía el Balón de Oro: habría bastado un ligero cambio de perspectiva para que cambiara el nombre del triunfador.


Tipos de excelencia

Esto sugiere que los tres candidatos también tendrían o creerían tener el mismo derecho a sentirse agraviados por una decisión desfavorable: Ronaldo porque marcó más goles y cerró el año con una impresionante demostración en el Suecia-Portugal de la repesca para el mundial; Ribéry porque ganó tres títulos con el Bayern Munich; y Messi porque se mantuvo en la cúspide a pesar de las lesiones que lo disminuyeron o alejaron durante dos meses.

Tenemos aquí tres tipos diferentes de excelencia: el futbolista de mejor rendimiento general, el que ganó más títulos y el que, según sus partidarios, seguiría siendo el "mejor" incluso en la adversidad.
 
Esta distinción es importante porque puede revelar interesantes contradicciones, como las de numerosos periodistas españoles que en 2010 consideraban que Iniesta o Xavi, campeones del mundo, merecían el honor más que Messi, pero que este año no defendieron el derecho equivalente de Ribéry, ganador de todos los torneos de clubes en los que participó su club, el Bayern de Munich.

Los partidarios de Ribéry, tanto en Francia como en Alemania, denunciaron previamente una "conspiración" para negarle la distinción: señalaban, en particular, la decisión de la FIFA de extender el plazo para la recepción de votos, dando tiempo para considerar la repesca del mundial, en la que Cristiano Ronaldo descolló como nunca lo había hecho antes en partidos para su equipo nacional.

Algunos comentaristas dijeron que la buena impresión que el portugués dio en la repesca debió equilibrarse con su rendimiento menos lucido en la eliminatoria previa, pero en todo caso lo mismo podría decirse de Ribéry, ya que su Francia también se clasificó en el repechaje, ante Ucrania.

Las reglas del Balón de Oro y la composición ecléctica del jurado, con periodistas especializados de France Football y los capitanes y seleccionadores de los equipos nacionales, no garantizaban que se elegiría necesariamente al "mejor" del año, sino a quien presentara una imagen más persuasiva.
 
En este sentido son atendibles las críticas que señalan a esta elección como "un concurso de belleza", sin un análisis realmente profesional de los méritos de los futbolistas seleccionados.


Favorito

En el caso de Cristiano Ronaldo, que era nuestro favorito esta vez, la imagen fue de un atleta formidable, de notable rendimiento durante el año, complementada con la insistente denuncia de una supuesta campaña de "injusticias" perpetradas por la FIFA durante los años anteriores.

El propósito de esta operación de relaciones públicas habría sido crear la impresión, bastante extendida, de que la FIFA le debía una reparación; a esto contribuyó la torpeza del presidente Sepp Blatter cuando se refirió a CR en términos humorísticos ofensivos durante una reunión con estudiantes de Oxford.

Esta situación, inédita en los anales del Balón de Oro, fue posible debido a la pérdida paulatina de foco por parte de los votantes, así como de prestigio por parte de la propia FIFA, cuyo comportamiento ha facilitado las denuncias y suspicacias sobre presunta corrupción
 
Anteriormente, los periodistas de France Football se limitaban a juzgar a los futbolistas durante determinado lapso: ahora, con los capitanes y seleccionadores nacionales, el proceso se ha convertido en un gigantesco operativo mediático, con campañas orquestadas por clubes poderosos, superagentes y las empresas de artículos deportivos que tienen contratados a los candidatos.

Cristiano Ronaldo es hombre de Nike, mientras que Messi y Ribéry son de Adidas, que a su vez tiene los derechos para la utilización y aprovechamiento de la ceremonia del Balón de Oro.

Ambas empresas invierten centenares de millones todos los años en promoción, y muchos de ellos giran alrededor de las carreras de estos futbolistas, a veces con curiosas contradicciones; Messi, por ejemplo, lleva equipación de Nike en los partidos del Barça y de Adidas en los de Argentina: esa fue una de las razones por las que hizo su extensa recuperación en su país en vez de Barcelona.

Sea como fuere, más allá de la transparencia (o falta de ella) de los procedimientos, el resultado es justo y reconoce los méritos de un futbolista excepcional .
 
 
Platini: "Durante 50 años, el Balón de Oro tuvo en cuenta el palmarés"
 
Por otro lado, Michel Platini se mostró crítico con el sistema de elección con el Balón de Oro y cree que cambió cuando pasó a manos de la FIFA. Reconoció sentirse decepcionado por Ribéry, pero reconoce que Cristiano es un gran Balón de Oro.
"Estoy muy decepcionado por Franck Ribéry. ¿El año que viene volveremos y será Ronaldo-Messi, en dos años Messi-Ronaldo y en tres años Ronaldo-Messi? Durante 50 años, el Balón de Oro tuvo en cuenta el palmarés en el terreno de juego", declaró.
"Ahora se basa más bien en el rendimiento global de los jugadores, y eso es un problema. En cualquier caso, Ronaldo es un gran Balón de Oro. Algo ha cambiado en el Balón de Oro desde que se fue a la FIFA", añadió. 


Tomado de BBC y Marca



 

miércoles, 4 de julio de 2012

¿España la mejor selección de la historia?


España es un gran equipo, el mejor de la actualidad, como demostró al vencer a Italia 4-0 en la final de la Euro 2012, en una noche inolvidable para los aficionados al fútbol.
Tanta fue su superioridad, tan fuerte su impacto en la opinión pública, que ya se habla (como parece inevitable en esta época de encuestas a la medida) de su lugar entre las mejores selecciones de la historia: los editores de medios quieren saber si España 2012 es mejor, por ejemplo, que Brasil 1970.

El tema es tan complicado, que se puede comparar con quién es mejor Messi, Maradona o Pelé

España, Brasil y el pasado

El primer argumento de quienes defienden la precedencia de esta España es que ha ganado tres torneos importantes en forma consecutiva, un dato interesante desde el punto de vista estadístico pero poco persuasivo para demostrar una superioridad indiscutible sobre otros grandes equipos.
España había sido un digno ganador de la Euro 2008, superando en semis a Italia por penales, tras un empate sin goles, y en la final a Alemania, 1-0, con un gol de Fernando Torres, que también marcó el domingo… para ser un goleador "acabado" el hombre todavía tiene bastante resuello.

También ganó con justicia el Mundial 2010, pero sin encender los ánimos: ganó en octavos a Portugal, en cuartos a Paraguay, en semis a Alemania y en la final a una Holanda trabajadora pero ordinaria… todos estos partidos con el mismo resultado: 1-0.

Y la trayectoria de España en esta Eurocopa de Polonia y Ucrania sólo alcanzó ese nivel utópico de "Brasil 1970" en esa maravillosa última jornada en Kiev, que todos recordaremos para siempre.

¿Es suficiente esto para colocar a esta España junto a los gigantes de la historia del fútbol? ¿No convendría considerar, antes, que Italia jugó con 10 hombres casi todo el segundo tiempo? ¿O que el equipo llegó a la cita con los dientes apretados, superando a Portugal en los penales, tras un 0-0? Brasil en México 1970, en cambio, ganó en cuartos 4-2 a Perú (el mejor Perú de la historia), en semis 3-1 a Uruguay y en la final 4-1 a una buena Italia, más experimentada y dotada que la del domingo.

Esa campaña de Brasil ha sido desde entonces la medida universal de la excelencia futbolística en la imaginación popular, que es la que rige este tipo de categorías que no pueden ser reglamentadas. El argumento de los tres torneos consecutivos no convence ni siquiera a los estadísticos, que podrían entonces señalar el triplete de Uruguay entre 1924 y 1930 (dos títulos olímpicos y uno mundial, consecutivos, sin contar tres Sudamericanos entre 1923 y 1926), o la maravillosa progresión de Brasil entre 1958 y 1970: tres mundiales en doce años, la cosecha dorada de la generación de Pelé.
(Es cierto, no fueron consecutivos, ¿pero es realmente tan importante que lo sean?)
En realidad, la abundancia y frecuencia de los títulos tiene una importancia relativa a la hora de atribuir grandeza a los equipos nacionales.

Hungría y Holanda

Dos de los equipos universalmente más admirados no ganaron los títulos que merecían: la Hungría de Puskas cayó ante Alemania Occidental en la final del Mundial 1954, y la Holanda de Cruyff, también ante Alemania, en el Mundial 1974.

En fútbol, la verdadera medida de la grandeza, la única admisible, es la capacidad para inflamar la imaginación y la emoción de los aficionados a través de las generaciones.
Atendiendo exclusivamente a los resultados, cabe anotar que entre 1950 y 1956 Hungría ganó 46 partidos, empató seis y perdió sólo uno… 2-3, ante Alemania, esa final del mundial 1954 en Suiza.
Hasta el llamado "Milagro de Berna", Hungría se había paseado por el torneo: en su grupo había goleado 8-3 a la misma Alemania Occidental; en cuartos superó a Brasil 4-2; en semis, 4-2 a Uruguay. Pero la gran hazaña de Hungría, que seguramente vale más que uno o dos títulos mundiales, fue su maravilloso asalto de 1953 a la poderosa Inglaterra, en su reducto de Wembley. Ese 6-3 en Londres es uno de los grandes hitos de la historia del fútbol, porque puso de cabeza al juego del fútbol y a la realidad tal como se la concebía entonces, algo que Hungría confirmó al año siguiente, cuando Inglaterra devolvió la visita y encajó un 7-1 que puso fin cualquier debate.

Los comentaristas europeos insisten en que los húngaros de hace 60 años inventaron el "9 retrasado", función desempeñada brillantemente por Nándor Hidegkuti y que ahora ha recogido Vicente Del Bosque (siguiendo el ejemplo de Pep Guardiola), pero en Sudamérica es sabido que Adolfo Pedernera cumplía la misma función en el River Plate de los años ’40.

El caso de Hungría pone sobre el tapete las verdaderas pautas de la grandeza de un equipo de fútbol, más allá de su éxito en el campo de juego: conmover estructuras, derribar mitos, proponer e imponer nuevos enfoques tácticos… y cautivar a los aficionados.

Lo mismo ocurrió con la Holanda de 1974, que cautivó a los aficionados de todo el mundo e instaló definitivamente al "fútbol total" de Cruyff y sus alegres camaradas como referencia histórica. El equipo nacional holandés sólo ganó un Europeo, en 1988, pero la falta de títulos no ha empañado el reconocimiento popular, que todavía recuerda con cariño a la Naranja Mecánica de 1974. El requisito de la aprobación popular es el obstáculo histórico que han encontrado los grandes equipos alemanes e italianos, que a pesar de numerosos títulos no tienen muchos admiradores fuera de sus fronteras.

Se tiende a olvidar que la Alemania que ganó el Campeonato Europeo de 1972 y frustró a Holanda en el Mundial 1974 fue el equipo de Beckenbauer, del gran Gerd Müller, de Maier, Breitner y Netzer. Si hasta pareciera que se le reprocha haber vencido a adversarios tan formidables como Hungría y Holanda en sendas finales, en vez de reconocerle el mérito.




Uruguay y el Río de la Plata

El Maracanazo, la victoria de Uruguay ante Brasil 2-1 en el último partido del Mundial 1950, también tiene los elementos para colocar a ese equipo de Obdulio Varela, Schiaffino y Ghiggia en la lista de los grandes: superó a un gran equipo en su propio reducto, un Brasil que había marcado 13 goles en sus dos partidos anteriores, 7 a Suecia y 6 a España.
Todavía hoy, después de todos estos años, alguien dice Maracanazo y todos saben de qué se está hablando, a pesar de que desde el punto de vista mediático (que en esto suele ser lo que importa), el Mundial 1950 está en la prehistoria virtual del fútbol, cuando las hazañas apenas tenían repercusión en Europa, la caja de resonancia que recoge y amplifica lo que "vale la pena" en fútbol.

Durante esa "prehistoria mediática", Uruguay y Argentina fueron los grandes dominadores del fútbol internacional, con los uruguayos imponiendo su mayor cohesión y disciplina para el juego asociado en torneos cortos, algo que requiere ese tipo de virtudes, que también tienen Alemania e Italia.
Pero los grandes equipos uruguayos y argentinos de los ’30 y los ’40 son totalmente desconocidos en Europa y por consiguiente no figuran en la memoria colectiva del aficionado internacional.

Desde La Naranja Mecánica de 1974 no hubo ningún equipo que concitara la admiración unánime de crítica y público: los pretendientes no cuajaron, como el Brasil de Sócrates y Falcao (1982), la Argentina de Maradona (1986), la Francia de Platini (1982-86) y la de Zidane (1998-2000). Hasta la España campeona de 2 Eurocopas y un mundial consecutivamente, claro está.

Lo que avala la grandeza de esta España no son tanto los resultados (que, ya hemos visto, fueron relativamente ajustados en su mayoría), como la introducción en la dialéctica futbolística de argumentos que los "modernos" creían superados, la habilidad, el pase corto, una desconfianza instintiva ante la fuerza y el tamaño, el respeto por el buen gusto y el placer antes que el dolor. Pues que el fútbol de España es más ballet que batalla campal, que rema contra la corriente de embrutecimiento paulatino de la práctica del fútbol, y esto, por sí mismo, crea una nueva corriente. Aunque esta corriente se agote en algún recodo, la memoria colectiva del público la recordará y agradecerá durante mucho tiempo.




Tomado de BBC

lunes, 2 de julio de 2012

La Eurocopa cambia de formato


Los fanáticos del fútbol debieron saborear al máximo esta Eurocopa, ya que probablemente será la última vez que tenga semejante calidad.
La Euro de 2012 fue la última edición que se jugará con el formato de 16 equipos que produce duelos vibrantes casi a diario, con choques entre algunas de las mejores selecciones del mundo.
La próxima vez, en 2016 en Francia, será la decimoquinta edición del torneo europeo de alto nivel futbolístico y habrán 24 equipos, lo que diluirá la calidad, agregará más partidos y complicará la clasificación.
Se celebrará en junio-julio de 2016 y la ceremonia de apertura y clausura se celebrarán en el Stade de France. Francia es el país que más veces ha organizado esta competición (1960, 1984 y 2016).


La UEFA consideró que la fase de grupos fue "sabrosa", y el presidente Michel Platini se declaró "muy, muy contento" con el desarrollo del campeonato.
Entonces, ¿por qué cambiar una fórmula ganadora?
El torneo de 16 equipos ha sido tan exitoso que todos querían participar, lo que es imposible. Irlanda llegó al torneo este año, pero fue apenas la segunda vez en su historia. Hace cinco años, se juntó con otra federación pequeña, Escocia, para proponer una expansión del cuadro y así beneficiarse del éxito económico y deportivo de la Euro.
La mayoría de las 53 federaciones que forman la UEFA son de países pequeños, por lo que es fácil entender porqué se aprobó la expansión en 2008.
"Es un asunto democrático", dijo Platini.
Sin embargo, las desventajas son obvias.
Ahora, el torneo comienza con cuatro grupos de cuatro equipos cada uno, en los que los dos primeros avanzan a los cuartos de final.
Con el sistema de 24 equipos, se tiene que agregar una ronda adicional para llegar a 16 equipos. Toda la fase de grupos se disputará para eliminar a ocho equipos, lo que usualmente provoca duelos de menor calidad que son menos interesantes para el televidente neutral.
Este año, el Grupo B tuvo cuatro equipos clasificados entre los 10 primeros puestos del ranking de la FIFA ¿ Alemania, Holanda, Portugal y Dinamarca.
Tomando en cuenta los 24 mejores equipos en el ranking de la UEFA, países como Eslovenia, Eslovaquia, Gales, Bosnia-Herzegovina y Hungría podrían ocupar algunos de los nuevos puestos. Usualmente, la única posibilidad de triunfo de esos equipos es refugiarse en su área y apostar a un golpe de suerte.
Y la tensión de ver a equipos como España e Italia luchando hasta el último segundo para clasificarse posiblemente desaparecería, ya que 16 equipos avanzarán a la siguiente ronda.
"Es menos dramático", admitió Platini. "Pero luego tienes una ronda de 16, y es eliminación directa".
Además de la importancia del televidente, hay mucho más sobre la mesa. Por eso, Platini empieza a hablar sobre los patrocinadores y la inversión.

Si uno vuela de noche sobre Lviv, Ucrania, el aeropuerto y el nuevo estadio donde jugaron Alemania y Portugal son los únicos puntos iluminados, una señal del impacto de la Euro en la ciudad y el país.
En el caso de Lviv, apenas para tres partidos.
"Cómo le podemos pedir a una ciudad como Lviv que construya una red, que construya un estadio, y que se termine después de tres partidos", comentó Platini. "Si tenemos 24 equipos, tendremos más partidos en los estadios, y será mejor para la inversión".

martes, 22 de junio de 2010

Ale la France (la historia)

Francia y Argentina se dan el lujo de ser las únicas selecciones del mundo que han ganado los títulos más importantes del futbol: Copa Mundial, Juegos Olímpicos, Copa FIFA Confederaciones, y la copa de su confederación respectiva (Eurocopa en el caso de Francia y Copa América en el caso de Argentina).

La primera gran generación del fútbol 'Galo' llegó a comienzos de la década de 1980, liderados por el capitán Michel Platini y otras figuras como Patrick Battiston, Jean Tigana y Alain Giresse ; dirigidos por Michel Hidalgo obtuvo el título de campeón europeo, en condición de local durante la Eurocopa 1984. Ese mismo año el equipo olímpico ganó la medalla de Oro en Los Ángeles 84´, venciendo en la final a Brasil.

Después de esa generación destacada de futbolistas, el fútbol francés cayó en su nivel luego que el equipo no pudiera clasificarse a los mundiales de Italia 1990 y Estados Unidos 1994; este caso fue dramático, ya que a 2 fechas del final de las Clasificatorias a Estados Unidos 1994, se encontraba primera de su grupo, y solo necesitaba 1 punto que no pudo obtener frente a Bulgaria e Israel

Francia fue la anfitriona de la Copa Mundial de Fútbol en 1998 contando con su "Generación Dorada", liderada por el volante creativo Zinedine Zidane e integrada, entre otros, por Fabien Barthez, Robert Pirès, Thierry Henry, Laurent Blanc y el capitán Didier Deschamps. Dirigidos por Aimé Jacquet ganó su único título mundial, tras golear 3-0 a Brasil, el campeón defensor y máximo favorito. Con practicamente el mismo equipo, pero con Roger Lemerre a la cabeza campeonaron en la Eurocopa 2000 y en la Copa FIFA Confederaciones 2001.


Francia no clasificó a octavos en el mundial de 2002 y en la Eurocpa 2004 fue eliminada por Grecia en cuartos de final. Raymond Domenech, quien con una mezcla de jugadores jóvenes, experimentados y al mando de Zidane como capitán llevó a Francia a clasificar al Mundial de Alemania donde a pesar de malos partidos y muchas dudas llegó a ser subcampeón del torneo, con la recordada expulsión de Zidane



Si hace unos meses el equipo galo celebraba la polémica calificación a la justa mundialista, por la mano de Therry Henry en el juego contra Irlanda, hoy debe estar lamentándose, porque es el momento más duro de la selección Gala que llegó al mundial de Sudáfrica, sin tener al líder Zidane.

El técnico Domenech no pudo ser la cabeza de un equipo plagado de estrellas, como Thierry Henry, Frank Ribery, Florent Malouda, Djribil Cissé, Patrice Evra y Nicoláa Anelka. El hecho de anotar un solo gol, no ganar ningún partido y ser eliminado en primera fase, pasó a un segundo plano tras la expulsión de la selección por los fuertes insultos de Nicolás Anelka a Domenech en el entretiempo del Francia vs México, que incluso provocaron que Germaine Domenech, madre del entrenador de la eliminada Francia, diga a la emisora francesa RTL: “Me gustaría conocer al señor Anelka y decirle lo que pienso como madre”.

Pero eso no fue todo, la selección se negó a entrenar en plena Copa del Mundo y Patrice Evra, capitán de la selección tuvo un altercado con el preparador físico del equipo, Robert Duverne.



“La Federación Francesa de Futbol (FFF) no intentó en ningún momento proteger al equipo. Tomaron una decisión en base exclusiva a los hechos que dio cuenta la prensa. Todos los jugadores del equipo quieren, sin excepción, mostrar su oposición con la decisión de la Federación de excluir a Nicolas Anelka”, expresaron los futbolistas en un comunicado a los medios que leyó Domenech a los medios de comunicación.

Duverne dijo posteriormente a la radio RTL que él no fue quien filtró la noticia sobre los insultos de Anelka a L’Equipe, y que ello no fue el motivo del altercado con Evra, como se había especulado en un principio.

Minutos después, Evra entregó el comunicado que habían hecho los jugadores al encargado de prensa, y los futbolistas, todos al mismo tiempo, subieron al autobús y bajaron las cortinas. El vehículo se marchó poco después que Domenech terminó de hablar con los medios de comunicación.

Domenech lució desinteresado y tranquilo en medio del caos a su alrededor, sólo se limitó a decir “adiós” a los presentes.

El último episodio del caótico drama que rodeó a Les Bleus provocó también la renuncia del director de selecciones Jean-Louis Valentin, quien señaló que estaba harto de la situación.


El defensa del equipo nacional de Francia, Patrice Evra, capitán habitual pero suplente en el último partido de los ''Bleus'' ante Sudáfrica (1-2), declaró que llegó "la hora del gran perdón", tras la eliminación en la primera ronda del torneo. "Esta noche, llegó la hora del gran perdón. Comparto el dolor de todos los franceses. Lo que me duele más, es que este perdón tendría que haberlo pedido ayer, pero mi entrenador me lo prohibió. Tampoco estamos para arreglar cuentas internas en un momento de sufrimiento sincero", a lo que añadió: "Toda Francia tendrá explicaciones de este desastre. Yo las daré. Contaré lo que viví, diré la verdad, no tengo nada que esconder".
Y como cereza al postre, los jugadores franceses no cobrarán premios por su eliminación del Mundial de Sudáfrica en primera ronda y ese dinero será repartido "a partes iguales" entre el fútbol aficionado y profesional del país.

Domenech

Muchos culpan al técnico por este desastre, ¿Pero quién es Reimond Domenech?

Domenech es hijo de emigrantes catalanes que se exiliaron a Francia durante la dictadura franquista. Fue futbolista y luego técnico. En julio de 2004 fue llamado, de forma inesperada, para reemplazar a Jacques Santini al frente de la Selección de fútbol de Francia por la decepcionante eliminación del combinado galo durante la Eurocopa de 2004 frente a Grecia en cuartos de final. Desde entonces, Domenech está al mando del combinado francés, siendo el técnico con más partidos como seleccionador galo, con un total de 76.

A pesar de esto la opinión de los aficionados galos es de rechazo, pues los métodos de trabajo de Domenech no terminan de convencer a sus compatriotas, y es que el seleccionador francés confía ciegamente en la astrología. Domenech reconoció en 2005 en el programa televisivo 'El derecho de saber' que consultaba el zodiaco y los ascendentes de sus jugadores para realizar las convocatorias. Así, ha asegurado no confiar de algunos signos, en concreto Escorpio, Cáncer y Libra, al considerarlos "poco beneficiosos para el grupo". A lo largo de su dilatada trayectoria como técnico, ha intentado alejarse lo máximo posible de estos signos, siendo famoso por algunos descartes polémicos en las citas más importantes.

Entre los casos más sonados deben destacarse tres: Ludovic Giuly, Robert Pires y David Trezeguet. Los dos primeros, tras realizar una gran temporada, en el Barcelona y el Arsenal respectivamente, no fueron convocados para disputar el Mundial de Alemania 2006. Curiosamente, el delantero de la Juventus sí que jugó el campeonato del mundo, pero su fallo en la tanda de penaltis de la final frente a Italia le condenaría al ostracismo. Domenech no confía en determinados signos, y la principal voz disonante es la del centrocampista francés del Villarreal.

"El seleccionador francés cree que los Escorpio no son buenos para la selección. Dice que no son buenas personas y no pueden convivir con los demás, pero creo que conmigo se ha equivocado mucho", aseguró Pires. Giuly tampoco se quedó corto en las críticas sobre el seleccionador tras no ser convocado para Alemania 2006: "Igual es que un Cáncer no está bien para él. Ya le preguntaré si me tengo que cambiar de nombre, no sé. Después, que tenga cojones y hable conmigo cara a cara para saber el porqué", indicó.

Por si fuera poco, Domenech realiza sus alineaciones en clara dependencia de la situación de los astros. Así, a lo largo de sus diferentes etapas en la selección francesa, el técnico dejó fuera del once inicial a jugadores de renombre como Zinedine Zidane, Claude Makelele o Thierry Henry, todo en clara dependencia del influjo astral. Domenech confía en llegar lejos en el Mundial de Sudáfrica, aunque de momento, el conjunto no ha convencido en la preparación.